Servicios

Nuestros servicios de poda de árboles son los siguientes:

Raleo de Acortamiento:

Éste trabajo se realiza cuando la parte superior del ejemplar se encuentra afectada por alguna enfermedad fitosanitaria, cuando supera la altura promedio requerida para el lugar donde fue plantado o cuando se tiene que realizar un recorte de raíz por desnivelación del área circundante al ejemplar o por reparación de mampostería, senderos peatonales, etc.

 


 

 

Extracciones:

Toda eliminación de una especie con vida como es el árbol, deberá tener un fuerte argumento para su realización, tales como obstrucción de la visual en las ochavas, marcación de calles, veredas, viviendas, quinchos, piletas, etc., extracción de ejemplares sin vida y/o con enfermedades terminales que no sean susceptibles a un tratamiento fitosanitario para su recuperación, o extracción de ejemplares mal ubicados o que revistan algún tipo de peligro.

Se puede realizar en dos etapas:

  1. Corte de la parte aérea, dejando un tocón de aproximadamente dos metros de altura.
  2. Extracción de la parte radicular, cortando las raíces aproximadamente a dos metros cuadrados del ejemplar, utilizando como brazo palanca el tocón antes mencionado, para de esta manera poder extraerlo ocasionando el menor daño posible.

 


 

 

 

Balanceo:

Realizamos poda de balanceo. Esto es efectuar un control de malformaciones y crecimientos fuera del balance natural y en espacios no adecuados.

 


 

 

 

Liberación de Frente:

Este trabajo se realiza cuando ciertas ramas del ejemplar invaden zonas aéreas no deseadas, tales como techos, frentes, canaletas, alambrados, etc., provocando roturas por la caída de las mismas, por lo que se realiza el corte únicamente de estas, en el caso que el ejemplar lo permita por su formato; de lo contrario se le deberá realizar un balanceo general.

 


 

 

 

Raleo de Formación:

Es un raleo casi imprescindible en árboles ornamentales; es decir, aquellos arboles que aportan un elemento estético al paisaje, y que fueron plantados para ello. Esto se debe a que si compramos un árbol, lo plantamos y lo dejamos crecer libremente sin poda de ningún tipo, como si estuviera en la naturaleza, el árbol adoptará la forma natural que corresponde a su especie, desarrollará ramas distribuidas de cualquier manera y, probablemente, tendrá un aspecto "salvaje" que no interesará.

Los 3 objetivos que se persiguen con el raleo de formación son:

  1. Situar a una determinada altura del suelo la copa del árbol (por ejemplo, para que pueda pasar por debajo una persona, un vehículo, etc).
  2. Formar una estructura de ramas sólida las cuales esten bien distribuidas alrededor del tronco.
  3. Algunas especies de árboles se pueden conducir hacia formas artificiales: formas talladas, emparrado, en pirámide, cónica, cortina, etc.

El raleo de formación suele durar varios años.

Éste trabajo de raleo de formación, sobre ejemplares de Platanus acerifolia (Plátano), ubicados en la Av. Márquez, partido de San Isidro, ha sido realizado por nosotros en un lapso de diez años de trabajo, iniciándose el mismo cuando los árboles se encontraban podados a cuarenta centímetros del fuste principal, llegando a una altura máxima de cuatro metros. Éstos alcanzan actualmente una altura promedio de 15 metros, en perfectas condiciones fitosanitarias y gracias a su correcta formación y mantenimiento, no perjudican a los servicios públicos, carteles y semáforos ni revisten ningún riesgo de caída de ramas.